Autor: Mj2

  • Cómo hacer el molde de una cara (Alginato y escayola)

    Cómo hacer el molde de una cara (Alginato y escayola)

    Muchos de nosotros hemos hecho alguna vez en el colegio o en casa una máscara usando vendas de escayola.

    Esta vez vamos a ir un poco más allá. Sin llegar a utilizar métodos y materiales profesionales como el látex o la silicona, se pude hacer una reproducción bastante fiel de una cara (podríamos haber hecho la cabeza entera, pero lo que nos interesaba en ese momento era la cara y parte de las manos).

    Lo que vamos a utilizar es «alginato dental» que es lo que se utiliza para hacer negativos de la dentadura. Es un polvo que mezclado con agua se convierte en una pasta que gelidifica en unos minutos y nos permitirá hacer una sola copia, ya que el molde se estropeará en cuanto acabe de secarse.

    Cuando buscábamos información sobre el alginato en todas partes decía «lo puedes encontrar en cualquier almacén de material dental», pero se ve que nosotros éramos los únicos que no tenemos depósitos dentales a la vuelta de la esquina… (De verdad, preguntamos en varios sitios y no era tan sencillo, al menos aquí en Sevilla). Por casualidad conocimos a unos protésicos que nos regalaron un poco, y al final con el tiempo hemos encontrado nuestro proveedor, que también vende online, así que aquí lo tenéis:

    http://www.sumbeart.es/53-alginatos

    Este proveedor es para comprar en España.

    Para los que viváis fuera de aquí recomiendo:

    http://www.smooth-on.com/Life-Casting-Alja-/c3_1185/index.html

    Por cierto tienen unos materiales chulísimos, si os interesa alguno el proveedor en España es el del primer enlace que he puesto. (Os doy estos dos enlaces porque son sitio en los que confío, no por que me lleve nada de ellos).

    La fabricación del molde es sencilla, aunque os recomiendo que tengáis el material para el vaciado (con lo que se va a hacer la copia) preparado, porque el alginato cuando se acaba de secar, puede resquebrajarse.

    1.- Preparar al modelo:

    El alginato no representa ningún peligro, pero en el caso de moldes de cara hay que tener en cuenta que el modelo va a estar un rato con la cara completamente cubierta y no se va a poder mover. Es posible que para algunas personas esto represente un problema. Tampoco va a poder hablar, así que conviene estar de acuerdo en alguna seña por si siente la necesidad de que le quitemos la máscara.

    Con la cara limpia debemos recoger el pelo y cubrir cejas y pestañas con un poco de vaselina para que no se queden pegadas al molde.

    Para que pueda respirar bien podemos poner un par de tubitos en los agujeros de la nariz. Nosotros no lo hicimos, simplemente tuvimos cuidado de no obstruir la entrada de aire. Pero insisto en que es recomendable.

    2.- El Alginato:

    Hay distintos tipos, con más o menos tiempo de trabajo y algunos cambian de color cuando van secando (alginato cromático). Si la superficie de trabajo es grande (como en este caso) no estarían de más unas manos extra para ayudarnos, porque conviene cubrir todo de una vez. Si se hace de varias tandas, el alginato no pega bien sobre él mismo y aparecerán arrugas e imperfecciones.

    Mezclamos el polvo con agua muy fría (cuanto más fría más tiempo de trabajo tendremos) en las proporciones que indique el fabricante. Sí, yo lo hago a ojo, pero porque tengo práctica.

    Cubrimos toda la superficie de manera uniforme mientras el alginato todavía es una pasta más bien líquida. En cuanto empiece a endurecerse quedarán espacios sin cubrir y en las siguientes fotos veréis lo que pasa en esas zonas.

    Dejamos secar unos minutos hasta que haya cambiado completamente de color en el caso del alginato cromático (cuando lo mezclas es rosa y cuando seca se pone blanco) o hasta que se toque y no quede huella (aunque sigue siendo flexible).

    Hay que estar atento en todo momento al bienestar de nuestro modelo.

    3.- Las vendas:

    Si intentásemos quitar ahora la máscara se nos haría pedazos, así que necesitamos algo que haga de caja, o recipiente. Eso lo conseguimos con vendas de escayola, que podemos comprar en cualquier farmacia.

    Para colocarlas sólo tenemos que hacer tiras de un tamaño que nos parezca manejable e ir metiéndolas en agua para que se vayan pegando.

    Procuramos cubrir toda la superficie, a ser posible en distintas direcciones para hacerlo más resistente, y pasamos la mano por encima de las vendas para extender la escayola y que pegue bien.

    En este momento una advertencia: Las vendas tardan más en secar y cuando lo hacen impiden completamente el movimiento. Hay que asegurarse de que el modelo está en una posición cómoda. Miguel, que fue el modelo en este caso, echó la cabeza hacia atrás para facilitarnos la colocación de las vendas y luego estaba incómodo.

    4.- Desmoldado:

    Una vez seca la escayola comenzamos con mucho cuidado a desmoldar. Mejor si el modelo puede ir haciéndolo con nosotros para ir a su ritmo y asegurarnos de que no le hacemos daño.

    Una vez en nuestras manos observaremos que ha quedado impreso cada detalle. En la foto se produce un efecto óptico por el que parece que estamos viendo el positivo, pero aún no hemos llegado a eso, esta foto es del molde (negativo)

     

    5.- Vaciado:

    Hacer moldes y reproducciones es todo un arte, pero en este caso como sólo hemos reproducido la cara, y además el molde es para una sola copia, no hay complicación. De lo único que nos tenemos que acordar es de tapar los agujeros de la nariz, para que no se salga el material.

    Nosotros rellenamos el molde con escayola (se puede comprar en cualquier tienda de bricolaje o almacén de construcción) y dejamos secar.

    6.- Obtención de la pieza final:

    Cuando la copia está dura (aunque aún tenga humedad, con que esté dura basta) podemos ir «pelando» la capa de escayola y la de alginato.

    Como veis en las fotos, en las cejas ha quedado exceso de material,  porque ahí no aplicamos bien el alginato y quedaron huecos, la escayola es muy fácil de manejar así que podremos arreglar esos desperfectos con una lija y un poco de maña.

    Para el proyecto que emprendimos y que no os voy a contar hasta que lo acabemos (de momento está aparcado) necesitábamos también las dos manos. El proceso es el mismo y aquí tenéis un resumen.

    Tenemos que agradecer a nuestros amigos Gloria y Juanda que nos prestaron sus manos aquella tarde, nosotros solos no habríamos podido hacerlo y mucho menos sacar fotos a la vez.

    Si queréis pasar una tarde entretenida y quedaros con un recuerdo, probad. Podéis hacer pies y manos de vuestros hijos, si son mayorcitos como para estar quietos un rato. También se pueden utilizar estas piezas como paso previo para prótesis de efectos especiales. De momento, hasta ahí no hemos llegado todavía pero espero que pronto podamos investigarlo y contároslo aquí.

  • ¡Comenzamos!

    Bienvenidos a Mj2artesanos. Comenzamos una andadura nueva por este mundo de los blogs para dara a conocer algunos de nuestros trabajos. Intentaremos que sea dinámico e interesante. En breve comenzaremos nuestra aventura esperando disfrutar y que disfruteis con el blog.

  • Transferir imágenes a lienzo.

    Transferir imágenes a lienzo.

    Vamos hoy con una técnica nueva. Los que tengáis por costumbre ver este tipo de cosas por internet ya la habréis visto, porque parece que se ha puesto de moda últimamente, así que no voy a ser la primera ni la última que explique cómo se hace, pero aquí os cuento nuestra experiencia.

    En este caso vamos a transferir una foto a un lienzo. Habrá quien diga que para qué, si es más fácil ( y seamos honestos, queda mejor) mandarlo a cualquier tienda de fotografía, que casi todas lo hacen, pero se trata de explorar las posibilidades. Ahora ha sido lienzo, pero podría haber sido cualquier material. En madera por ejemplo me viene a la cabeza el cuadro del salto de fe (para los entusiastas de Indiana Jones), pero podría ser cualquier cosa. Y jugando con las pinceladas podemos darle textura y distintos efectos. Esto, como digo, ha sido un primer contacto.

    Empecemos por los materiales:

    – Pincel, brocha, o lo que queramos usar para extender el gel.

    – Gel Medium. Es una sustancia acrílica cuya función es ampliar la capacidad técnica de las pinturas acrílicas, pero en este caso lo que hace es «atrapar el tóner de la imagen» para dejarla pegada en el soporte que elijamos. Se puede comprar en tiendas de manualidades o bellas artes. Lo hay de distintos tipos; mate, brillo, etc, en mi caso el que encontré se vendía específicamente para la transferencia de imágenes.

    – Impresión láser de la foto que queramos pero invertida (ahora veréis por qué). Y en el papel lo más fino posible.

    – Agua.

    – Barniz.

    – Paciencia.

    Impregnamos la imagen con el gel. En mi caso di tres pasadas por recomendación de las instrucciones de uso, (me temo que las instrucciones lo que pretenden es que uses más cantidad de la necesaria) esperando a que se seque entre una y otra.

    En este punto hemos de tener en cuenta que la pasada de la brocha se notará en el resultado final así que a no ser que queramos ese efecto, hay que tener cuidado de no dar las pasadas desordenadamente.

    Ahora las pinceladas las realicé en horizontal. Hay que tener cuidado de que quede uniformemente cubierto y con una capa generosa. Los puntos donde no impregnemos la fotografía perderemos ese trozo de imagen en el resultado final. También podemos jugar con esto, como con el orden de las pinceladas cuando queramos conseguir otros resultados.

    En cuanto hayamos acabado la última capa y antes de que se seque (lo hace muy rápido, al menos el que yo tengo). Colocamos la imagen boca abajo sobre el soporte, de ahí la necesidad de imprimirla en espejo, puesto que la reproducción final será la inversa.

    Extendemos el papel de manera que no queden arrugas ni burbujas. ¿Veis que ahí han quedado unas burbujas? Pues a quitarlas con la mano o ayudándonos de una esponja o trapo. Si no, en esa zona del lienzo perderemos la foto.

    Aunque seca en un par de horas, observé que la parte que dejé secar más tiempo quedó mejor, así que si no hay prisa mejor dejarlo incluso un día.

    Ahora es cuando interviene la paciencia. La manera de quitar el papel en el que teníamos la impresión es humedeciéndolo y frotándolo con los dedos hasta que desaparezca. De ahí que en los materiales, haya especificado que el papel debe ser lo más fino posible, aunque las impresiones en láser se suelen hacer como mínimo en papel de 80gr y en buena parte de las copisterías (si no tenéis impresora láser en casa) usan papel de 100gr.

    Creo que se podría hacer más fácilmente imprimiendo en transparencia. Puesto que la imagen se quedará en el medium y el acetato se despegará, pero no lo puedo asegurar, porque que no lo he probado.

    Llegados hasta aquí, tengo que destacar lo mona que iba esta chica vestida de novia…

    Cuando el papel está húmedo es difícil saber si se ha desprendido del todo, así que a pesar de haber estado un buen rato rascando es posible que cuando se seque nos encontremos con un «velo» de papel que todavía sigue adherido.

    Es cuestión de seguir frotando y humedeciendo, al final acaba quitándose. Hay que tener cuidado de no llevarnos también la película de gel con la imagen. Podéis observar en los márgenes izquierdo y derecho de la foto unas imperfecciones porque se levantó la foto y en el centro del vestido hay una parte que no ha pegado bien.

    Podría haber repetido la prueba para hacer un trabajo perfecto y que parezca que a la primera todo es maravilloso. Pero no, este artículo es para mostraros la primera prueba con este material, con sus aciertos y sus errores. Ya que da mucha rabia ver tutoriales de trabajos que salen a la perfección y que luego a uno no le salga igual.

    Eso sí, cuando algo sale mal, hay que intentar sacar provecho, así que para que pareciera que los defectos del pegado eran a propósito, lijé otras zonas de la imagen.

    La idea era dejar los márgenes en blanco, pero quedaban restos del papel y había quedado un poco sucio, así que decidí darle un poco de pintura. (Aunque no creo que fuese un gran acierto).

    Para proteger el cuadro aplicamos un barniz satinado, mate o brillante, según nos parezca, y este es el resultado:

    Os animo a hacer la prueba, en el material que se os ocurra. Se puede hacer, por ejemplo un collage, de forma artesanal, (sin recurrir al Photoshop), y si tenéis niños, seguro que se entretienen un buen rato rascando el papel hasta que ven aparecer la foto, como una calcomanía…pero a lo grande.